jueves, 13 de junio de 2013

NUEVAS TECNOLOGÍAS EN BARCOS FURTIVOS

Un barco furtivo es un barco que utiliza tecnología de sigilo y es construido con el fin de evitar o hacer que sea más difícil de detectar por el radar, por la vista, por el sonar o por otros métodos. Esta técnica se tomó prestada de los aviones invisibles al radar, pero algunos aspectos como la reducción del ruido son exclusivos de los diseños de los barcos invisibles. La reducción de los cruces con el radar de las zonas del barco, la reducción de la visibilidad del barco y la reducción del sonido, no son características únicas de los barcos. La reducción de visibilidad mediante trajes o camuflaje se da desde hace más de 200 años y en cuanto al radar, esta tecnología empezó a utilizarse durante la guerra fría. Una característica común a la tecnología stealth es el uso de cascos inclinados hacia dentro, porque reducen considerablemente la visibilidad del radar.

En el diseño de un barco que reduce la visibilidad del radar, la principal preocupación son las ondas del radar que detectan los cuerpos que flotan en el agua, que son detectados a distancia por los aviones, o los barcos con radares de ese tipo. Por esto la salida del barco a la superficie del agua tiene que evitar ser vertical, ya que devuelve directamente la onda al radar emisor. Las anclas son quitadas para que no hagan efecto reflectante. La forma de un barco invisible tiene que tener el casco y la superficie construidas con salientes para que no reflejen las ondas del radar. El diseño fue revelado por varios astilleros alemanes, y como es lógico fue aplicado sobre barcos del ejército alemán.


  

NUEVAS TECNOLOGÍAS EN AVIONES FURTIVOS


Las tecnologías furtivas, llamadas popularmente de invisibilidad, cubren varias técnicas de ocultación, la mayoría usadas en aviones y barcos, para hacerles menos visibles al radar. Esta tecnología se hizo notoria en guerras como la del Golfo en 1991, aunque dados los recientes avances en los algoritmos de filtros bayesianos, usados para procesar los datos recibidos por los radares, así como las mejoras en los propios radares y sensores, ha perdido efectividad. No obstante, tanto Estados Unidos como Rusia y otros países continúan desarrollando e investigando tecnologías furtivas. La tendencia actual es integrar tecnologías furtivas sobre equipo más convencional, bajo el concepto denominado baja observabilidad.

Aviones furtivos como el F-117 son generalmente usados contra objetivos terrestres altamente fortificados y defendidos como centros de mando y control o baterías de misiles antiaéreos. Los radares cubren todo el espacio aéreo que rodea estas zonas, incluso solapándose, haciendo imposible la entrada de un avión no furtivo en esa área. Los aviones furtivos pueden ser detectados, pero sólo si pasan muy cerca de los radares, de modo que hasta para estos aviones existen riesgos. No obstante, un avión furtivo volando a una altitud adecuada y según un plan de vuelo preparado puede atacar con seguridad las estaciones radar. Una vez que estas estaciones han sido destruidas, aviones convencionales pueden empezar a operar sobre la zona.



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